DIOS NO APRUEBA TU PECADO

1 Pedro 1:14-16  
Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo,  
sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está:  Sed santos,  porque yo soy santo. 

Santiago 1:17  
Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. 

En innumerables veces me he dado cuenta que muchas personas le dan gracias a Dios por su felicidad ignorando que esa felicidad no proviene de Dios.
Cuantas veces no hemos oído dar gracias a Dios al LADRÓN porque no lo sorprendieron en su fechoría, o escuchamos dando gracias a Dios al dueño de un prostíbulo por el éxito de su negocio, el camino de los inmigrantes esta lleno de oraciones y acciones de gracias y todos ellos creen que es Dios quien los ayuda.
Dios no aprueba el pecado!

Las cosas nos pueden salir bien y aun podemos prosperar en nuestros pecados pero eso no significa que sea Dios quien bendiga nuestros proyectos.

No podemos ignorar que Dios demanda SANTIDAD de nuestras vidas, si nosotros obedecemos a este llamado por supuesto que tendremos la satisfacción de saber que estamos actuando como hijos obedientes, pero hacer lo contrario equivale a ignorar a Dios.

Aun los que nos llamamos creyentes creemos que es Dios el que nos bendice aun cuando violamos sus mandamientos, el violar sus mandamientos es darle la espalda, ¿como podremos ser felices entonces me pregunto? ¿no es nuestra alegría el obedecerlo?
¿entonces porque soy feliz cuando vivo en desobediencia?

La respuesta esta en que nos hemos endurecido.

El segundo texto con el que comencé es muy claro.

Santiago 1:17  
Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, 
del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. 
Todo lo bueno y santo proviene de Dios, proviene nuestro padre celestial, el es SANTO y el no CAMBIA!

¿Tu crees que tu padre que es SANTO te dejara con tu pecado para que seas feliz?

Dios no se goza en el pecado ni dejara que el pecado te haga feliz, el pecado al verdadero creyente, trae vergüenza y tristeza.

Si estas siendo feliz con tu pecado no pienses que es Dios quien te da la felicidad, no te engañes, examina tu vida y mira por donde van tus paso y arrepiéntete y pídele a Dios que tenga misericordia de tu vida.

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EL SELLO DE DIOS EN EL CREYENTE

Desde el antiguo testamento Dios ha puesto una marca para diferenciar a los suyos, por ejemplo la circuncisión.

Romanos 4:11  Y recibió la circuncisión como señal,  como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso; para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia

También lo vemos al marcar los dinteles en la primer pascua en Egipto.

Éxodo 12:13  Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis;  y veré la sangre y pasaré de vosotros,  y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.

En el libro de Ezequiel vemos que Dios pone una marca a los suyos también.

Ezequiel 9:4  y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella. 

En el nuevo testamento vemos que el sello de Dios en la vida del creyente es el Espíritu Santo.

Efesios 4:30  Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 

El Espíritu Santo esta en la vida del creyente como una marca, lo diferencia de los que no conocen de Cristo.

Es el Espíritu Santo quien nos lleva a tener una vida piadosa, sin el no podemos vivir como Dios nos demanda.

En Efesios se habla que el sello de Dios tiene dos caras por así decirlo.

2 Timoteo 2:19  Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello:  Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.

1. Dios conoce a los suyos: Esto nos habla de la elección de Dios, el elige a los que el quiere pero solo están en su solo saber.

2. Apártese de iniquidad: Esto nos habla de la responsabilidad que tiene el creyente de vivir rectamente por gracia de Dios.

Estas dos partes van de la mano y son inseparable, la elección de los que Dios llama se mira al ver que el creyente se aparta del pecado, por eso sabemos que somos creyentes, por el deseo que ahora hay en nosotros de vivir rectamente.

No podemos llamarnos cristianos si persistimos en vivir en pecado, pues a los que Dios a sellado los aparta del pecado.

Por eso es ilógico el evangelio de los artistas, pues no es posible que Dios salve a unos y los deje en vida de pecado, Dios al que rescata lo santifica y el vivir impíamente demuestra que no ha habido un cambio en el corazón del hombre, demuestra que no ha nacido de nuevo.

El Espíritu Santo que ahora vive dentro del creyente lo llevara a mortificarse cuando este peque, no lo dejara vivir en pecado, así que si usted vive en pecado y se siente como pez en el agua mejor examínese, quizás no es creyente como usted lo creía.

¿Eres sellado por Dios?

¿Vives en piedad?

Sigamos el consejo del Apóstol

2 Corintios 13:5  Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?

Si al examinarnos nos encontramos que no somos verdaderos creyentes, pidamosle a Dios que obre en nuestros corazones y que nos de un arrepentimiento genuino.

Dios les bendiga y Dios nos ayude a vivir una vida de un verdadero creyente.

OJOS VAGABUNDOS

Por David Wilkerson

Yo no tengo una televisión o una videocasetera, y por la gracia de Dios he sido guardado de toda forma de pornografía; pero considera a los cristianos que tienen una televisión y también cablevisión.

Son más de las diez de la noche y los niños están en sus camas, y se sientan a ver una película para adultos. Ante sus propios ojos ven adultos fornicando y practicando toda clase de maldad del infierno.

Tanto su espíritu como su cuerpo son capturados por eso. O podría ser este escenario: estás lejos de tu casa y nadie te conoce. Te sientes solo y un curioso impulso viene sobre ti. El enemigo de tu alma te susurra: “¡Vé esta o aquella película, sólo una vez, después puedes arrepentirte!”- Entonces tú vas a una película para adultos o de media noche. Esta es corrupta y te hace sentir sucio y pecador. ¡Sales del cine vacío! O supón que en vez de salir, simplemente le cambias a una película sucia en la habitación del cuarto del motel. ¡Ahí mismo en el cuarto el Espíritu Santo se va contristado, viendo cómo un hijo de Dios tiene sus ojos pegados a una película vil, inmunda y sensual! Y aquí está un último escenario: ¡caminando por la calle te detienes en un puesto de periódicos contemplando todas las revistas pornográficas (Play Boy, Pent House, etc.) y toda una colección de otras revistas viles! ¡Sólo mirando! Pero compras un periódico y la revista pornográfica, escondiéndola entre las páginas del periódico. Te la llevas a tu casa y la escondes, y la sacas secretamente para anhelar lo que está en las fotos. Después de un tiempo te deshaces de ella con disgusto, diciendo: “¡Nunca más! Esto es tonto, es ridículo, ¿Quién lo necesita?”

Pero hay algo todavía más serio: supón que yo camino por las calles para ir a trabajar o para ir a la iglesia o para tomar el camión o el metro, y mis ojos están codiciando, ¡siempre mirando! ¡Satanás hace alarde de la carne en todo lugar! ¡Muchos se visten, caminan y actúan como si estuvieran poseídos por demonios! Son como pornografía caminando, tentando a tus ojos. Aunque hombres y mujeres son igualmente culpables de tener ojos “codiciosos”, los hombres son probablemente más susceptibles a ello. Las esposas tienen cuidado de hacia donde ven, mientras que sus esposos cristianos voltean sus cabezas y siguen a las mujeres con sus ojos codiciosos, en los restaurantes ¡y aún en la iglesia! ¡Las esposas observan los ojos de sus esposos! Nada es más irrespetuoso para una esposa, o más degradante, que un esposo que codicia con sus ojos, ¡en su presencia!

En la ciudad todo esto se intensifica por el evidente número de personas, la propaganda sensual y la forma en que se visten los inicuos. Años atrás, aquí en Nueva York, ¡las mujeres usaban vestidos hasta el piso! Ellas eran modestas (recatadas), todavía sentían vergüenza. Era vergonzoso aún dejarse ver el tobillo. ¡Hoy en día muchas mujeres se visten como prostitutas que rondan en busca de su presa! Aún hace cincuenta años, la mayoría de ellas habrían sido llevada por patrullas de policía, cubiertas con chamarras y, ¡acusadas de exposición indecente! Puedes estar seguro de que las tentaciones se pondrán peores entre más nos acerquemos al fin de este siglo. Va a ser algo terrible.

La pregunta es: ¿por qué un verdadero hijo de Dios pondría sus ojos en tan inicua obscenidad? Sabemos que la codicia de los ojos es una de las batallas más grandes que están siendo peleadas por los cristianos hoy en día. Me tocó ver a un hombre que cargaba su Biblia en la esquina de las calles 68 y Broadway. Al pasar junto a él una mujer que traía puesta una minifalda, cruzó la calle, mirando hacia atrás todo el tiempo, arriesgando su vida por el tráfico. ¡Qué terrible parecía aquello! La Biblia se veía fuera de lugar. Esta es una batalla que está siendo peleada por ministros, licenciados, doctores, políticos, gente de todo tipo de vida y de cada nacionalidad. Existen miles que dan rienda suelta a esto secretamente, y quisieran que nunca nadie lo supiera, y otros miles caen en esto sólo de vez en cuando. Pero esto ejerce dominio sobre ellos y parecen no poder ser completamente libres.

Yo quiero hablarles aquí solamente a aquellos quienes buscan agradar al Señor y caminar en santidad. ¿Por qué existe esta atracción perversa? ¿Por qué algunos siguen haciéndolo? ¿Por qué los ojos codiciosos? Isaías habló de las hijas de Sión que tenían “ojos desvergonzados” u ojos desviados y codiciosos: “… las hijas de Sión se ensoberbecen, y andan con cuello erguido y con ojos desvergonzados; cuando andan van danzando, y haciendo son con los pies…” (Is. 3:16). David oró: “Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; avívame en tu camino” (Sal. 119:37). “No pondré delante de mis ojos cosa injusta…” (Sal. 101:3). Proverbios 4:25 dice: “Tus ojos miren lo recto, y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante”. ¿Por qué no mantenemos nuestros ojos mirando lo recto, lo puro y hacia adelante?

Los ojos codiciosos están relacionados con un corazón trastornado e insatisfecho

No estamos reconociendo que el problema del ojo refleja un problema del corazón aún más profundo. Dios tiene que llevarnos a ver que algo no está todavía restaurado en nuestros corazones, que existe una raíz causante de tener ojos codiciosos y lujuriosos.“Y sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida” (Prov. 4:23). No estamos tomando este asunto tan seriamente como Jesús lo hace. Él hace de este problema con el ojo un tema de vida o muerte. No es algo que se quita con el tiempo. Por el contrario, es algo con lo que se debe tratar en el temor de Dios, decisiva y despiadadamente. Debemos reconocer que Jesús dijo que nos podría enviar al infierno si no tratamos con esto de una vez por todas. ¡Jesús dijo que un ojo perverso debe ser sacado!

Déjenme decirles cómo surgió este mensaje. Anteriormente mencioné que vi a un hombre mirando a una mujer con minifalda, y qué mal me sentí por él. De hecho, yo pensé: “¡Eres un hombre sucio!”, pero el Espíritu de Dios me reprendió amorosamente diciendo: “Él es tu espejo. ¡Tú has estado haciendo lo mismo! Tal vez no con una Biblia en la mano, pero tú no has estado guardando tus ojos como debieras”. En aquella noche y hasta este mismo momento el Espíritu Santo puso un temor santo en mí, previniéndome de que lo que yo miro es un asunto muy serio para con el Señor. No es un rollo legalista de esclavitud. Es la vida y la muerte. Es imposible tener un corazón puro y tener ojos indisciplinados. La lascivia del ojo es una extensión de la lascivia que hay en el corazón.

La Biblia dice que hay algunos “... quienes aún mientras comen con vosotros... tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar...” (2 Pe. 2:13-14). Ellos vienen a la casa de Dios a comer con nosotros. Escuchan y disfrutan la Palabra, pero están llenos de lujuria. Esto involucra tanto a mujeres como a hombres. Ellos pretenden desear a Cristo. Dicen todas las palabras correctas, pero tienen una cosa predominante en sus mentes. Ellos están locos por las mujeres y ellas enajenadas por los hombres, ¡con ojos codiciosos! Yo he tenido a muchos de estos que vienen a mí por oración, diciendo: “No puedo aguantarlo, algo viene sobre mí. ¡La lujuria me arrasa! ¡Tiene que ser algo demoníaco!” Un ministro que fue sorprendido con ocho mujeres en su iglesia me dijo: “Todo comenzó cuando yo tenía quince años con la empleada doméstica en nuestra casa. Luego se hizo un hábito y yo no veía nada malo en hacerlo”.

En todos estos casos, es la carne, no los demonios, reinando. “Sabe el Señor... reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne andan en concupiscencia e inmundicia… atrevidos…” (2 Pe. 2:9-10). Pedro dice: “… tienen el corazón habituado a la codicia…” (2 Pe. 2:14). La palabra “habituado” ¡tiene que ver con la desnudez! Ellos han sido obsesionados con la desnudez. Ellos lo codiciaron, lo practicaron, ¡siguieron la concupiscencia con sus ojos! Pedro dice de ellos: “El perro vuelve a su vómito y la puerca lavada a revolcarse en el cieno” (2 Pe. 2:22). Estos son halagadores que andan al acecho. ¿Qué título tienen? ¡Embusteros internacionales! ¡Tienen todas las respuestas correctas! “Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error” (2 Pe. 2:18). Esta es una de las advertencias más fuertes y significativas en la Palabra de Dios para la Iglesia hoy en día.

Para todos ustedes que han escapado de los falsos maestros, que han salido del error y han escapado limpiamente de doctrinas de demonios, que han escapado de la corrupción de una iglesia o de un líder que era falso, estén atentos a otra trampa: un seductor retumbante, “espiritual”, y de lenguaje hipócrita enviado a ti por el diablo, justamente cuando estás más vulnerable. ¡A todas las mujeres casadas: escuchen este mensaje! Si tú has despertado espiritualmente y tienes hambre de Dios, si te has vuelto y ahora no quieres otra cosa más que a Cristo, pero tu matrimonio no es lo que debiera ser, si hay confusión y problemas, si las cosas se han vuelto amargas y él no comparte tus anhelos más profundos, si están creciendo separados: ¡ten cuidado! El diablo va a estar poniendo justo en tu camino a un hombre que parecerá tan espiritual, tan sabio, tan comprensivo. Este hombre pareciera que lee tu mente. ¡Él va a hablar como nadie que tú hayas escuchado jamás! ¡Va a ser altilocuente y agradable a tu vanidad! Tu esposo va a parecer muy insípido en comparación.
Había un ministro en Canadá que conoció a una “profetisa”. ¡Cómo profetizaba! Diciéndole que su ministerio sacudiría a las naciones. Ella podía ver a través de él y entenderlo. Comparada a esta mujer, su esposa era “materialista y poco espiritual”, decía él. Ellos terminaron en una aventura con la mujer profetizando todo el tiempo, diciendo: “Así dice el Señor…” ¡Mientras cometían fornicación! Otro hombre y su esposa que ahora asisten a la iglesia de “Times Square” habían pertenecido a una comunidad que hacía mucho énfasis en el pastoreo, en donde a él se le había dicho que no estaba espiritualmente a tono con ella. El grupo forzó a la esposa a divorciarse del esposo, y luego le trajeron a otro hombre (un espectro espiritual), para que se casara con ella.

Siervos del pecado

“Les prometen libertad y son ellos mismos esclavos de corrupción…” (2 Pe. 2:19). ¡Escuchen la advertencia del apóstol! ¡Cuídense! Estos, quienes tienen ojos llenos de adulterio, pueden identificar a los que están atribulados. Te ofrecen una mano bondadosa o te llaman, diciéndote: “Tengo carga por ti, el Señor me despertó y me habló de ti. Tengo un buen oído. Dime todo lo que te sucede”. Si tú estás casado o casada, y estás en el teléfono (o en persona) descargando tu corazón con alguien que no es tu pareja, ¡entonces estás pecando y jugando con fuego! Tú estás en la mismísima trampa de la que Pedro nos advierte.

Aquí está una palabra para solteros. Si tú estás buscando a Dios y dispuesto a seguir a Cristo a cualquier costo, tú vas a ser un blanco para Satanás. Él va a enviarte a tu camino a alguien que tenga lo que yo llamo “religión de luna de miel”; esto es: ¡una plática lo suficientemente espiritual y dulce como para llevarte al altar! Una joven esposa confesó: “¡Él sonaba tan espiritual! Todo lo que hablaba era acerca del Señor. Me dijo que Cristo era todo para él, pero el día que nos casamos, él cambió”. ¡No! Él no cambió. Sus verdaderas intenciones tan solo salieron a la luz. Ella recuerda que todo el tiempo que fueron novios tuvo una lengua espiritual, pero manos pegajosas. ¡Esa es la prueba. Niégale sus pasiones animales y verás qué tan espiritual es!.

Otros rehúsan permitir que sus ojos ofendan a Cristo en ellos

Hay una escritura que me ha dado problemas durante años: “Si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno” (Mt. 5:29). Esta es una persona que está bajo el absoluto señorío de Cristo. Si la carne o el yo estuvieran en el trono, ¿qué nos podría ofender?, mas debido a que Cristo gobierna en supremacía, entonces los ojos ofenden, cualquier cosa diferente de Cristo ¡se vuelve ofensiva! Estas palabras de Jesús nos muestran que tan seriamente toma este asunto de los ojos codiciosos. Él también menciona el mismo mensaje nuevamente en Mateo 18. ¡Dos veces en un libro! Si Cristo gobierna y reina en tu corazón, tú vas a experimentar su contristamiento ¡cada vez que miras persistentemente a cualquier hombre o mujer, o ves una revista pornográfica, o te sientas y ves, aunque sea cinco minutos, una película inmunda, o compras o rentas una película atrevida! ¡Tu espíritu clamará: “Oh, Señor, ¡te estoy ofendiendo con mis ojos!”.

“Si tu ojo derecho te es ocasión de caer...” ¿Por qué Jesús habla del ojo derecho? ¿No puede tu ojo izquierdo ver lo mismo? El ojo derecho representa autoridad. Cristo se sienta a la diestra del Padre. Puesto que Dios es Espíritu, no puede haber literalmente una mano derecha o izquierda. Por el contrario, representa la posición soberana de autoridad de nuestro Señor. De esta manera tu ojo derecho es cualquier pasión que ha asumido poder o autoridad abrumadora en tu cuerpo. Los pecados del ojo derecho son aquellos que tienen raíces, aquellos que fácilmente nos acosan. Este se vuelve el ojo derecho de la carne, el ojo dominante cuando se cede al pecado como “instrumentos de iniquidad...” (Rom. 6:13).

Para algunos es un dominante ojo derecho de fantasía. Este es el curso de los matrimonios: esposos o esposas soñando despiertos en algo mejor; con un ojo inicuo que está ciego a la realidad y enfocado en alguna fantasía. ¡Ellos no pueden creer que Dios haga un mila-gro de sanidad, porque viven con una visión falsa de que en algún lugar hay un hombre o una mujer perfectos! Hace algunos años yo estaba en un programa de televisión con un comediante que se había casado más de ocho veces y estaba a punto de casarse otra vez. Yo le dije: “Creo que acabo de conocer al hombre más triste en los Estados Unidos”. Más tarde, él confesó: “¡Ocho mujeres no pudieron haber estado equivocadas! Yo esperaba que ellas me trajeran felicidad. Estuve casado con una de ellas tan sólo una semana”. Puesto que ninguna podía hacerlo feliz, él podía irse. Si tú eres uno de los que sueñan despiertos, ¡necesitas un poco de colirio del Espíritu Santo en tu ojo para limpiar tu visión! Esas fantasías pueden destruir lo que queda de tu matrimonio.

Jesús dijo: “Sácalo y échalo de ti!”. Él está diciendo simple y llanamente: “¡Es suficiente, déjalo ya, no más! ¡No más fantasías perversas! ¡No más revistas y películas sucias! ¡No más ojos codiciosos! ¡Desecha ese ojo derecho! No dejes que esa pasión tenga ningún dominio. ¡Saca esa codicia de tu corazón! Cristo no te da una excusa; Él simplemente dice: déjalo o piérdete “…pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno”. Tú puedes orar, llorar por misericordia, rogar por gracia, excusarlo como debilidad, rogar desamparadamente, y aún decirle que es el trabajo de Dios y no el tuyo. Pero Jesús dice: “¡Sácalo tú, tú échalo de ti!” A nosotros no se nos mandaría a hacer algo imposible; tiene que ser posible, porque Él nos dijo que lo hiciéramos. Pero nosotros simplemente no queremos batallar contra el pecado. Por el contrario, nos plantamos enfrente de una película de la televisión, nos volvemos a algo vil, y oramos: “Dios, ¿Dónde está tu poder? ¡Libérame!” Caminamos a un puesto de revistas, tomamos una revista pornográfica , y decimos en voz baja: “Señor, ¿Dónde estás tú?”.

Escucha la advertencia de Cristo: “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mt. 5:28). La mayoría de las personas estarían de acuerdo en que una aventura secreta rompe la confianza y arruina el matrimonio, y que fuera de la gracia de Dios nunca será lo mismo. Pero el mirar literatura pornográfica, ya sea el hombre o la mujer, y codiciar las imágenes, tienen el mismo efecto. ¡Tú eres igual de infiel! Sería lo mismo que haber estado físicamente con una prostituta. Tu adulterio mental destruirá tu relación con tu esposa. Esto hiere a los matrimonios, porque el esposo o la esposa no pueden ser igual a lo que tú viste. El diablo dice: “¡Él o ella es demasiado gordo! ¡Mira con lo que estás casado!” Las comparaciones se hacen, y lo que tú tienes ¡parece muy lejano de tu fantasía! Ahora tú miras, tus ojos codician, porque él o ella no te pueden satisfacer. Satanás ha contaminado tu mente, haciéndote sentir engañado.

En el tema de la masturbación, aún los escritores cristianos han escrito que es un medio legítimo de aliviar la tensión, que esto no es fornicación. Los cristianos solteros de ahora no consideran que entregarse a ello sea pecado, siempre y cuando todo se quede en la mente. Pero la Palabra de Dios lo llama autoindulgencia. Pablo, un hombre soltero dijo: “Sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eli-minado” (1 Co. 9:27). Pablo dijo: “… mas yo no me dejaré dominar de ninguna” (1 Co. 6:12).

El peligro para los solteros, así como para los casados es que estas pasiones y hábitos empiezan a controlar y a tomar poder sobre el cuerpo. “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo, mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Co. 6:18-20).

¿Puede Dios guardar a los solteros puros? ¿Puede darles ojos puros? “Y aquel que es poderoso para guardaros sin caída y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría…” (Jud. 24). A la mujer soltera o divorciada Dios le dice: “No temas, pues no serás confundida; no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria. Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado. Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada dijo el Dios tuyo” (Is. 54:4-6). Para los hombres jóvenes David dice por el Espíritu Santo: “Mi porción es Jehová” (Sal. 119:57).

¡Si la cosa inmunda en la que tu ojo se enfoca no es quitada, todo dentro de ti se vuelve perverso!

“La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas. Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas” (Lc. 11:34-35).

Había un artículo en un periódico dominical reciente que ilustra apropiadamente estos versículos. Tenía que ver con una estrella de cine que se enamoró de su compañero de actuación. Pero esto no era recíproco. Él era amable con ella y ella malinterpretó esto como amor. Él, de hecho, tenía otra novia. Ella estaba tan obsesionada con él que perdió todo raciocinio y le mandó una muñeca desfigurada, dejándola en el escalón de la entrada de su casa; acosándolo por teléfono y con cartas. La policía se la llevó para interrogarla. ¡Esto destruyó su vida!

Esto es lo que la Palabra está hablando. Esa cosa perversa que el ojo no quiere dejar, se convierte en una obsesión. Empieza a tomar control. Todo el sentido común se va, gente inteligente empieza a hacer cosas tontas y peligrosas. La mente, cuerpo, alma y espíritu se llenan de perversa oscuridad.

Una mujer joven me dijo de cómo su amor por un hombre joven la estaba destruyendo. Ella sentía que estaba perdiendo su mente, siempre fantaseando acerca de lo que sería su vida con él. Yo hablé con él, y estaba sorprendido: “Yo en ninguna ocasión le he dado una razón para que piense que la amo. ¡Nunca hemos salido! Me la he encontrado en dos ocasiones”. Ella está ahora, al borde del suicidio, obsesionada con él, y él está herido, porque no fue su culpa. ¡Fue el ojo perverso de ella!

¿Por qué es Cristo tan insistente, tan exigente, en que esta cosa inmunda sea quitada, terminada y desechada? Porque Él conoce la horrible confusión y oscuridad que esto trae consigo. Todo lo que tú hagas estará contaminado con inmundicia. No vas a poder escuchar la voz de Dios. La luz que tú pienses que hay en ti, será oscuridad. Horribles pensamientos inicuos entrarán en tu mente. Vas a ser capaz de mentir, hacer trampa, disimular, ¡llamando a lo malo bueno y pervirtiéndote en todos tus caminos! Tú dices: “Sí hay algo que domina a mis ojos. Yo tengo mi ojo en alguien o en algo. Pero no puedo detenerme. No puedo dejarlo”. Jesús no dijo que sería fácil; pero sí que sería posible. “...mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que ser echado en el fuego eterno” (Mt. 18:8). Esto puede significar que tú termines acongojado o emocionalmente cojo. ¡Pero es una de dos, eso o el infierno! Sí, puede ser como si murieras. Algo va a morir en ti, pero se tiene que ir o arruinará tu alma.

Yo leí un sermón de un predicador famoso aquí en Nueva York, dado en una catedral al norte de la ciudad. Él dijo: “No suprimas esos sentimientos profundos. Abandónate, entrégate a ellos, de otra forma vas a destruir tu personalidad”. ¡Ese predicador va a encontrarse cara a cara con un ejército de almas condenadas en el infierno que no lo van a dejar descansar por toda la eternidad, por haberles mentido!

Jesús dijo: ¡Sácalo, échalo de ti!

EL CARÁCTER DEL PASTOR

2 Timoteo 2:24-26
Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo,  en que están cautivos a voluntad de él. 


PDT
2Ti 2:24  Un siervo del Señor no debe pelear, sino que debe ser amable con todos, ser un buen maestro y tener mucha paciencia. 
2Ti 2:25  Un siervo del Señor debe enseñar amablemente a los que están en su contra pues tal vez Dios les dará la oportunidad de cambiar y conocer la verdad. 
2Ti 2:26  Ellos eran cautivos del diablo para hacer lo que él quería, tal vez caigan en cuenta de eso y escapen de la trampa. 

Primero hay que ver de acuerdo a la palabra que es un SIERVO de Dios.

Hoy en día se ha mal entendido lo que quiere decir la palabra SIERVO!!

Cuanto daño se ha hecho por hacer un muy mal uso de esta palabra!

Pablo uso para SIERVO la palabra doulos y significa esclavo; originalmente el término más inferior en la escala de la servidumbre.

Ser siervo era ser el mas pequeño de todos!

Esto muestra no solo la humildad del carácter del líder sino también el deseo de su servicio.

Somos esclavos sujetos a la voluntad de Dios y eso nos lleva a ser servidores (diaconos) de nuestros hermanos!!

Mat 20:26  Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, 
Mat 20:27  y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; 
Mat 20:28  como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. 

De Dios somos sus esclavos y estamos sujetos a su voluntad lo cual nos lleva a servir gustosamente a su pueblo!!

Hoy muchos se hacen llamar SIERVOS de Dios pero no quieren SERVIR a su pueblo!!

Muchos hoy en dia desarrollan un liderazgo tipo FARISEO porque amamos los  primeros lugares, amamos el aplauso, el ser vistos, este tipo de liderazgo no glorifica a Dios!

Mat 23:5  Antes,  hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias,  y extienden los flecos de sus mantos; 
Mat 23:6  y aman los primeros asientos en las cenas,  y las primeras sillas en las sinagogas, 
Mat 23:7  y las salutaciones en las plazas,  y que los hombres los llamen:  Rabí,  Rabí. 

Ser siervo de Dios es someter todo nuestro ser a Cristo y a su voluntad, hoy en dia muchos se hacen llamar siervos pero no someten sus vidas a Cristo.

2Ti 2:24  Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido

PDT
2Ti 2:24  Un siervo del Señor no debe pelear, sino que debe ser amable con todos, ser un buen maestro y tener mucha paciencia. 

Pablo después de mencionarle a Timoteo que tiene que estar lo mas lejos que pueda de las contiendas le muestra que carácter tiene que mostrar!! (leer el cap 2)

No debes de pelear!! Tienes que ser Amable para con todos!!

Cualquiera que desee ser pastor tiene que mostrar ser amable para con todos!!

Muchos por su carácter o impaciencia pueden ser hasta groseros al mostrar el mensaje del evangelio o pueden llegar a pelear con sus oponentes, creemos que el decir la verdad tiene que ser con palabras duras y hasta crueles!!

El mensaje de Dios es DURO pero tenemos que mostrarlo con amabilidad!!

Vemos el gran ejemplo en nuestro Señor Jesucristo!!

Muchos nos podemos molestar y enojar fácilmente con los que no aceptan el mensaje pero tenemos que mostrar amabilidad con ellos y no cerrarles la puerta a la verdad.

¿Tienes la verdad? Muestra con amabilidad!

No necesitamos ser groseros o ásperos al mostrar la verdad!!

Personalmente he tenido tristes encuentros con pastores que no son amables, que son irritables y hasta groseros, si alguno no puede ser amable no puede ser un ministro en la iglesia!!

Jesús dijo, aprender de mi que soy manso y humilde de corazón!!!

Apto para enseñar.

Uno no puede ser un buen maestro si tiene mal temperamento, en mis años que Dios me permitió ser maestro en un instituto bíblico pude conocer a muchos jóvenes y adultos unos con ganas de aprender pero otros con ganas de pelear.

Si uno no tiene el carácter para enseñar no puede dirigir!!

El pastor tiene que tener las facultades para mostrar claramente los conocimientos de la palabra de Dios.

Este texto no se refiere a que el pastor sea una biblioteca andando, pues muchos pueden tener la capacidad intelectual pero no moral ni emocional para dirigir al rebaño!!

Debe de tener de una manera notoria la habilidad de enseñar, sino puede enseñar no puede dirigir!

Sufrido

Esta palabra puede ser fácilmente mal interpretada.

Esto no quiere decir que el pastor tiene que ir en busca del sufrimiento, o que hay que maltratar al pastor pues tiene que ser sufrido!!!

Esto se refiere al trato que el pastor tiene con que esta enseñando y con sus opositores, el pastor tiene que sufrir aun sus desaires de ellos!!

La palabra SUFRIDO en griego es la palabra anexikakos y significa ser PACIENTE, sobrellevar el mal!!

El pastor tiene que ser paciente con las personas, no todos son iguales y puede que algunos sean rebeldes y hasta groseros, el pastor tiene que mostrar amabilidad y paciencia con ellos.

Para dirigir el rebaño del Señor se necesita a personas que son pacientes y amables y no personas desesperadas, groseras e impacientes!!

Hay veces que las personas pueden resultar ofensivas y aun agresivas, pero Dios ha capacitado a sus esclavos, a sus siervos para sobrellevarlos y aun amarlos.

2Ti 2:25  que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, 
2Ti 2:26  y escapen del lazo del diablo,  en que están cautivos a voluntad de él. 

PDT
2Ti 2:25  Un siervo del Señor debe enseñar amablemente a los que están en su contra pues tal vez Dios les dará la oportunidad de cambiar y conocer la verdad. 
2Ti 2:26  Ellos eran cautivos del diablo para hacer lo que él quería, tal vez caigan en cuenta de eso y escapen de la trampa. 

Nosotros tenemos que ser pacientes con las personas, con nuestros oponentes, corregirlos CON MANSEDUMBRE esperando que Dios pueda tocarlos y darles arrepentimiento!

Hay momentos que el pastor tiene que mostrarse enérgico pero hay otras que no, que tiene que ser paciente y esperar en mansedumbre sin dejar de corregir!!

Que importante es mostrar este equilibrio, ser tierno y a la vez veraz!!

El pastor John MacArthur dice:

Jesús nunca se defendió; pero cuando profanaron el templo de su padre, hizo un látigo y los golpeo. La mansedumbre dice: “Nunca me defenderé pero moriré defendiendo a Dios”. Jesús purifico el templo dos veces. Arremetió contra los hipócritas. Condeno a los lideres falsos de Israel. Pronuncio sin temor el juicio de divino sobre el pueblo. Y aun asi la Biblia dice que era manso.

El pastor como la iglesia en general tiene que mostrar una actitud COMPASIVA!!

No se desespere cuando no vea los resultados que usted espera en su familia, quizás es su hijo (a), su esposo (a) o sus padres, usted espere en el Señor es el quien los trae no somos nosotros, sea misericordioso con los que no conocen la verdad!!

Nuestra actitud con los falsos maestros es diferente pero mientras no se muestren como tales tenemos que mostrar compasión.

Nuestra parte es tratar de CORREGIR!!! O sea es instruir, enseñar, guiar a las personas a que vean con la palabra de Dios lo que esta mal y que ellos puedan tomar sabias decisiones.

El pastor es un instrumento de Dios para corregir a los creyentes que esten viviendo en la impiedad o abrazando deseos mundanos, el pastor tiene que amonestarlos a volver a la piedad, a vivir de una manera justa y sobria ante Dios y ante su iglesia, esperando que Dios les conceda el arrepentirse!

Que importante es desear que las personas se vuelvan a Dios, quizás muchos desearíamos que la justicia y la ira de Dios desciendan sobre algunos adversarios pero eso no nos habla de un corazón piadoso, Dios quiera y ellos se conviertan y se salven, pero no confundamos este deseo con el permitirles a ellos su pecado.

Por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad

Nadie puede conocer la verdad si no se arrepiente!!!

No esperemos que los falsos maestros prediquen y proclamen la verdad si ellos no se han arrepentido. Solo Dios puede producir en sus corazones el arrepentimiento!!

Y solo asi, arrepintiéndose y conociendo la verdad... escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.

Es el conocimiento de la verdad de Dios lo que nos libra del lazo del diablo!!

El desobedecer a Dios y vivir en pecado e infidelidad lleva a muchos a ser presa del enemigo, Los utensilios VILES se vuelven PEONES de SATANAS dice MacArthur!!

Oremos para que los que estan presos a su voluntad vengan al conocimiento de Dios y sean libres, oremos para que Dios conceda a nuestros lideres, a nuestros maestros, la paciencia, el amor, la bondad para poder enseñar correctamente su bendita palabra.

Dios les bendice

Gracias por vernos!

Gracias por vernos!

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