Mostrando entradas con la etiqueta BIOGRAFIAS. Mostrar todas las entradas
DAVID LIVINGSTONE
Africa ha sido y es un paraíso para las misiones de evangelización religiosa.Misioneros cristianos de todo tipo han sucumbido a la llamada de un continente que plantea retos casi imposibles y esconde secretos como el de nuestro propio origen.
El misionero más famoso fue quizás más reconocido como explorador. Livingstone es un nombre que se encuentra una y otra vez dando nombre a ciudades, pueblos y calles en las rutas que siguió este hombre tozudo de fe inquebrantable.
Más tarde, mientras estudiaba medicina en Glasgow, asistió también a clases de teología. En 1838, ofreció sus servicios a la Sociedad Misionera de Londres, y cuando terminó sus estudios de medicina en 1840, se ordenó y partió para su primer servicio como misionero médico a África del Sur. En 1841 llegó a Kuruman, una colonia en Bechuanalandia (en la actual Botsuana) que había sido fundada por el misionero escocés Robert Moffat.
Livingstone empezó a trabajar con la población de Bechuanalandia, y desde allí pretendía continuar avanzando hacia el norte, a pesar de la declarada hostilidad que ejercían los bóers, colonos de raza blanca, principalmente de ascendencia holandesa.
Contrajo matrimonio con Mary Moffat, hija de Robert Moffat, en 1845, y empezaron a trabajar juntos, adentrándose en regiones donde ningún europeo había llegado antes que ellos. En 1849 cruzó el desierto de Kalahari y descubrió el lago Ngami. En 1851, en compañía de su mujer y sus hijos, descubrió el río Zambeze.
En otra de sus expediciones (1852-1856), cuando buscaba una ruta para cruzar desde la costa este hasta la oeste, viajó hacia el norte desde Ciudad de El Cabo hasta el río Zambeze, y después hacia el oeste hasta Luanda, en la costa atlántica. Cuando hacía el viaje de vuelta al Zambeze, Livingstone siguió su cauce hasta la desembocadura en el océano Índico, lo que le permitió descubrir las cataratas Victoria (1855).
Las exploraciones de Livingstone sirvieron para hacer una revisión de los mapas existentes en aquel tiempo. Cuando regresó al Reino Unido en 1856 fue recibido como un gran explorador, y además, gracias a su libro Misiones e investigaciones en el sur de África (1857) se hizo famoso.
En 1858 abandonó la compañía misionera y el gobierno británico le nombró cónsul en Quelimane (actual Mozambique), en la costa este de África, y jefe de una expedición de exploración por la región central y oriental de África. Cuando volvió al continente africano en 1858, se dirigió con la expedición a la cabecera del río Shire, un tributario del Zambeze, y descubrió el lago Nyasa (denominado en la actualidad lago Malawi). En 1859 exploró el río Rovuma y descubrió el lago Chilwa.
Cuando exploraba las tierras que rodean el lago Nyasa, Livingstone empezó a tomar conciencia de las terribles consecuencias que estaban padeciendo los indígenas africanos por el tráfico de esclavos al que eran sometidos por parte de árabes y portugueses.
En 1865, durante una de sus visitas a Inglaterra, escribió Relato de una expedición al Zambeze y sus afluentes, que era una condena del comercio de esclavos y un estudio de las posibilidades comerciales de la región (que actualmente ocupa la mayor parte de Malawi y Mozambique).
En 1866, gracias principalmente a la financiación desinteresada de amigos y admiradores, Livingstone dirigió una expedición que pretendía descubrir las fuentes del río Nilo y explorar la línea divisoria de las aguas de África central. Después, siguió el cauce del río Rovuma, descubrió los lagos Moero y Bangweulu, y llegó al lago Tanganica en 1869.
Durante el tiempo que duró la expedición se tuvieron muy pocas noticias de Livingstone, lo que provocó una situación de preocupación internacional por la suerte que hubiera podido correr el explorador. Mientras tanto, en 1870, Livingstone emprendía viaje desde Ujiji, en el lago Tanganica, hacia las tierras situadas al oeste del lago, y se convirtió en el primer europeo que llegó al río Lualaba, en la actual República Democrática del Congo.
Después de haber sufrido grandes penalidades, regresó a Ujiji, donde se encontró con una partida de rescate que dirigía Henry Morton Stanley, un periodista angloamericano, de quien se cuenta la anécdota que saludó al explorador con el famoso comentario: “el doctor Livingstone, supongo”.
Después, los dos exploraron juntos las tierras del norte del lago Tanganica. Livingstone, esta vez en solitario, continuó su búsqueda del nacimiento del Nilo. Falleció en Chitambo (en lo que actualmente es Zambia), seguramente el 30 de abril de 1873, y su cuerpo fue encontrado el día 1 de mayo. Sus sirvientes enterraron su corazón bajo el árbol en que había fallecido y trasladaron su cuerpo a Zanzíbar, en la costa este africana. En abril de 1874, sus restos fueron definitivamente enterrados en la abadía de Westminster.
Livingstone es considerado en la actualidad uno de los más importantes exploradores de África y uno de los pioneros en lucha contra la abolición del comercio de esclavos.
TOMADO DEL BLOG DESAPARECIDO DE BIOGRAFIAS
MATTHEW HENRY
Matthew HenryComentarista y expositor bíblico presbiteriano.
Hijo de un ministro evangelico de una iglesia de Inglaterra, nacido en Broad Oak, en el condado galés de Flintshire poco después de que echaran a su padre del Ministerio como consecuencia del decreto de Uniformidad promulgado por el rey Jorge II.
Matthew Henry fue llevado por su padre a un pequeño condado galés en Iscoid, Flintshire, en octubre de 1662.
Su padre, Philip Henry, ministro nombrado de la Iglesia de Inglaterra fue considerado un disidente. Su madre provenía de una familia con historia propia en el Parlamento.
Tenía una herencia modesta, por lo tanto Philip Henry debió vivir del trabajo de la granja y prescindir del sostén como ministro.
Matthew, según su padre, nació tan fragil que fue sido bautizado a un día de vida solamente por el miedo a que no sobreviviera una semana.
Matthew era un muchacho físicamente débil, pero mentalmente y espiritualmente extremadamente fuerte. Así lo demostró destacándose como estudiante experto y diligente.
¡Alguien dijo que podía repetir en voz alta lo que había leído de la Biblia cuando tenía solamente tres años!
Su conversión sucede en 1672.
Philip Henry, se ocupó de la preparación ministerial de Matthew.
Hasta la edad de 18 años, su educación era supervisada por su padre.
Como le ocurrió a otros, su condición de disidente le impidió enrolarse en Oxford o Cambridge, las universidades más prestigiosas del momento. Así es que, en 1680, se inscribió en la universidad de “disidentes” de Islington.
Esta Universidad al poco tiempo ganó enorme prestigio y fue considerada la mayor academia presbiteriana.
Los catalogados como “disidentes” tenían absolutamente vedada la expresión pública. Pero esto no estaba de acuerdo al ánimo de Matthew.
Decide por lo tanto a volver a Londres.
Allí conoció extensamente la prédica del Dr. Stillingfleet y del Dr. Tillotson. Se integró a un pequeño grupo de oración y estudios bíblicos, lo que Wesley consolidaría más adelante como el Club Santo de Oxford.
Volvió a su pueblo para ajustar su visión ministerial. Después de examinarse exhaustivamente a sí mismo, se decidió por contestar a su “llamado”.
Algunos ministros de Londres lo consagraron en privado el 9 de mayo de 1687.
No fue hasta 1702 que pudo obtener una licencia oficial.
Sufrió la tragedia familiar con la muerte de su primera esposa y de tres de sus nueve hijos.
Matthew acostumbraba a orar a la mañana y a la tarde.
Por la mañana estudiaba el Antiguo Testamento y por la tarde el Nuevo.
Sus sermones eran dirigidos a las personas, nunca con ánimo plítico, aunque nunca dejaba de mencionar a los perseguidos y discriminados por causa de la Fe.
En 1704, luego de recuperarse de una grave enfermedad, comienza su Notas al nuevo testamento, la base de sus célebres comentarios.
Seis años más tarde, en 1710, comenzó a trabajar sobre su mayor
obra: Los comentarios de la Biblia completa, un monumental trabajo de
cinco volúmenes. El arduo trabajo alimentaba su espíritu pero consumía su cuerpo.
En 1714, mientras visitaba a un amigo en Chester, murió. Tenía solamente 52 años.
A primera vista, al contemplar su voluminosa obra, nadie se puede imaginar que su autor hubiera muerto con tan sólo cincuenta y dos años. Si bien buscó escribir una obra que estuviese al alcance de todos, y si bien el comentario está repleto de bosquejos para sermones, es notorio que Matthew Henry era maestro de los idiomas originales de las Escrituras, mucho más que la mayoría de sus críticos modernos, y que, en cuanto a su teología, no pocos cristianos evangélicos la calificarían como insuperable.
Su teología es un fiel testimonio de la verdad evangélica, enfatizando la depravación total del hombre y la gracia soberana y salvadora de Dios.
Su obra además, no sólo demuestra una profunda capacidad de profundidad espiritual, sino la erudición que proporciona un gran conocimiento del griego y del hebreo.
Charles Spurgeon, entre tantos, reconoció la decisiva influencia que ejerció sobre su vida y Ministerio.
Biogafia tomada del blog desaparecido de BIOGRAFIAS de Daniel Dañeiluk Autor del ojo protestante
Puedes descargar esta obra si gustas dando click en la imagen la cual sera de gran ayuda para tu vida en el estudio de las escrituras
Dios bendiga sus vidas.
¿DONDE ESTÁN LOS PROFETAS DE ANTES?
Con este articulo inicio una serie de escritos sobre los Profetas y Apóstoles Bíblicos, al ver lo que estamos viviendo como Iglesia ante el surgimiento del movimiento profético y apostólico moderno lleno de falacias y revelaciones extra bíblicas me hizo recordar a los ministros antiguos.
Se imaginan…
Jeremías: Oh pueblo de Israel, pueblo del Dios único y altísimo, escucha la voz de tu Dios por medio de su siervo….
Dios te dará la victoria sobre todos tus enemigos, porque el te ha escogido, Dios te prosperara y esta nación es tuya, tu la conquistaraaaaas!!!
La nación es tuya, solo tómala, tómala, tómala, es tuya créele a Dios!!!
Aunque ciertamente Jeremías dio palabras de aliento al pueblo la mayoría de sus PROFECIAS, de sus mensajes eran VIOLENTOS, algo que el pueblo no quería oír
Jeremías 1:7-9
Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande.
No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.
Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.
Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.
Indudablemente muchos en Judá soñaban con la aurora que terminaría la noche de degeneración moral que ya había durado 60 años. Jeremías creció en un hogar sacerdotal piadoso.Matthew Henry
Los que tienen mensajes que entregar de parte de Dios no deben temer el rostro del hombre.
Por una señal el Señor dio a Jeremías el don según era necesario.
El mensaje de Dios debe ser entregado en sus propias palabras.
Sea lo que sea que piensen los sabios o políticos del mundo, la seguridad del mundo se decide según el propósito y la palabra de Dios.
Su nombre, “Yahvéh exalta” o “Yahvéh derriba”, bien puede simbolizar las plegarias de sus padres para la desconsolada nación y sus aspiraciones para el joven Jeremías.
A su tiempo le comunicarían su ansiedad por las persecuciones religiosas y las apostasías de Manasés y Amón, lo educarían en las leyes de Israel, y llenarían su fértil mente con las enseñanzas de Isaías y otros profetas del siglo anterior.
En 604 a.C.a.C. antes de Cristo Nabucodonosor saqueó la ciudad de Ascalón, contra la cual Jeremías (47.5–7) y Sofonías (2.4–7) habían profetizado juicio.
En Jer. 36.9ss se proclama un ayuno en Judá. Indudablemente esto hace resaltar la inminencia de una calamidad nacional; y efectivamente, la fecha de la campaña de Nabucodonosor coincide con la fecha de este ayuno en Judá.
Jeremías anticipó que, de Ascalón, Nabucodonosor avanzaría sobre Judá; por ello se llevó a cabo el ayuno y se proclamó en Jerusalén el mensaje de Jeremías.
Pero la política del profeta se oponía a la estrategia interna y externa de Joacim.
El rey favorecía costumbres idolátricas (2 R. 23.37), y su egoísmo y vanidad agravaron los problemas de Judá (Jer. 22.13–19).
Joacim tenía poco respeto por la persona del profeta (26.20–23) o su mensaje (26.9).
Tres años más tarde se rebeló contra Babilonia, pero su fracaso hizo más completo el yugo babilónico sobre su reino, lo que exacerbó la angustia de Judá (2 R. 24.1s).
Jeremías reprendió al rey, a los profetas y a los sacerdotes, y la hostilidad que engendró esta reprensión se refleja en sus mensajes.
Fue perseguido (12.6; 15.15–18), objeto de intrigas (11.18–21;18.18), puesto en prisión (20.2), declarado merecedor de la muerte (26.10s,
24;), compárese vv.vv. versículo(s) 20–23; 36.26).
Sus profecías escritas fueron destruidas (36.27).
Pero en estas tristes circunstancias Jeremías persistió en su ministerio, intercediendo por Judá (11.14; 14.11;17.16), razonando con Dios (17.14–18; 18.18–23; 20.7–18), desenmascarando a los falsos profetas
(23.9–40), prediciendo la destrucción del templo (7.1–15) y la nación (caps. 18s), y lamentando el destino de su pueblo (9.1; 13.17; 14.17).
Finalmente la vida de Joacim terminó violentamente en Jerusalén a fines del 598 a.C.a.C. antes de Cristo, en el undécimo año de su reinado, como lo había predicho Jeremías (22.18; cf.cf. confer (lat.), compárese 2 R. 24.1ss). Por otro lado, 2 Cr. 36.6s habla de la captura de Joacim por Nabucodonosor, que lo encadenó para llevarlo a Babilonia. Dn. 1.1s también habla del exilio de Joacim en el 3º año de su reinado.
La personalidad de Jeremías es la más agudamente descrita de todos los profetas del Antiguo Testamento.
Sin duda no sería exagerado decir que a fin de entender lo que el Antiguo Testamento quiere decir con el término profeta es necesario estudiar el libro de Jeremías.
Su llamamiento, su vocación como portador de la palabra de Dios, la autoridad que esto le confirió, la forma en que le fue revelada dicha palabra, su clara distinción entre el verdadero y el falso profeta, su mensaje y los dramáticos dilemas en los que se vio envuelto a causa de su fidelidad, están todos delineados en sus mensajes con una autoridad irresistible.
Ello se debe a la correlación entre la experiencia espiritual y emocional del profeta y su ministerio profético.
Aun en sus conversaciones se exhiben claramente sus emociones.
Del contenido de su predicación resulta evidente que Jeremías fue un hombre de marcados contrastes.
Al mismo tiempo fue gentil y tenaz, afectivo e inflexible.
En él contendían las debilidades de la carne con las energías del espíritu.
Al profeta le fueron negadas las aspiraciones naturales de la juventud.
Insistió en el arrepentimiento de un pueblo incapaz de contrición alguna.
Desenmascaró los pecados de su pueblo y comunicó su juicio, sabiendo que todo sería inútil.
Aquellos a quienes amaba lo odiaban.
Aunque fue un patriota leal, fue considerado un traidor.
Este profeta de esperanza sin límites tuvo que exhibir la falacia de las esperanzas de su pueblo.
Este intercesor sacerdotal fue obligado a no interceder más.
Este amante de Judá fue calumniado por su propia nación.
DICCIONARIO CERTEZA
Jeremías 20:8
Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día.
Que diferencia tan grande podemos ver con los profetas modernos que solo llenan su boca con halagos, que solo profetizan bienestar, crecimiento y poder!!!
Pero del pecado NO hablan, no advierten, son mudos y sordos, solo los mueve el amor al dinero y a la fama.
Cuidado Iglesia, abre tus ojos, no todas las señales son de Dios, recuérdalo!!!
Dios les bendiga.
Gracias por vernos!
